jueves, 19 de agosto de 2010

MONTAÑAS DE VENEZULA

PARTIDO DE LA REVOLUCIÓN VENEZOLANA (PRV).

FUERZAS ARMADAS DE LIBERACIÓN NACIONAL (FALN).

COLUMNA GUERRILLERA “JOSÉ LEONARDO CHIRINOS.


Al pueblo yaracuyano.-


Queridos paisanos:


Desde las montañas de Venezuela y en nombre de todos los combatientes de la Columna Guerrillera “José Leonardo Chirinos” reciban un saludo revolucionario y un abrazo de hermanos.-

Desde este frente de guerra contra los ricos, seguimos el desarrollo de los combates que se libran allá, en especial los y las heroicas obreros de la Bananera, de los pobladores del caserío el Guayabo de la Aldea Casimiro Vásquez, de los habitantes del Barrio del Zumuco y en fin la disposición para el combate de todo el pueblo, lo cual es un ejemplo para la Venezuela de los pobres, y una de las primeras batallas victoriosas en esta nueva etapa de la lucha.-

Todos estos sentimientos de solidaridad, de unión entre los obres, y de odio hacia los ricos, forman parte de la tradición de combate de nuestro pueblo. Aun la historia escrita por los poderosos, lo registra así.

Como prueba de nuestro pasado, está la tenaz lucha iniciada y sostenida por nuestros indios Jirahara, con el cacique Yara al frente contra los españoles invasores, el levantamiento en Buría, de los esclavos por El negro Miguel, en la época de la Colonia. Durante la guerra nacional de Independencia nuestra participación encarnada por JOSÉ JOAQUÏN VEROES y CECILIA MUJICA, luego la Guerra Federal tuvo fuerte bastión en todo el Yaracuy y esto se recoge en las numerosas guerrillas que abrigada y sostenido nuestro territorio y con la participación de un humilde peón de las haciendas de Camonare llamado Prudencio Vásquez. Medio siglo después, la participación teniente Barrios el levantamiento del Cuartel San Carlos de Caracas en contra de la Dictadura Gomecista nos da la continuación de nuestra rebelión contra las clases opresoras.

Hoy esa misma lucha continúa encarnizadamente, los fusiles de la liberación siguen firmes en manos de hombres patriotas y en revolucionarios como Duglas bravo, Francisco Prada, Elegido Sibada (Magoya) dirigentes de nuestros partidos y Comandantes de nuestro ejército del pueblo.

En nuestro reciente pasado la sangre de los hijos yaracuyanos se ha derramado copiosamente entre nosotros vive el recuerdo de los que han muerto combatiendo con los pobres de los años sesenta hasta nuestro días. En esta lucha mis compañeros caídos, mis hermanos MARIO y LEONEL PETIT, han sido asesinados gran parte de mi familia como AMADO PETIT, JOSE AGUSTÏN, ESLADIA VASQUEZ, y otros más, y el resto hemos padecido persecución y encarcelamiento además de la detención de mi compañera y el hostigamiento hacia mi familia, forman parte de la cadena represiva y de asesinatos, también han caído oros como Macario Vizcaya, los hermanos Ollarves, Palermo Ordóñez y muchos más.

El recuerdo doloroso mas reciente con la sangre tibia aún en las calles de San Felipe fue el vil asesinato de los estudiantes Nelson Rodríguez y Lilian Gutiérrez el uso de las fuerzas represivas de este gobierno y los ricos. Igual situación han vivido y viven miles de familiares venezolanos. Todo este caudal de lucha de sufrimiento e injusticia, pero a la vez de heroísmo y valentía tiemplan nuestra voluntad y firme decisión de llevar esta guerra de los pobres contra los ricos, hasta nuestra victoria final. Es mi compromiso y el compromiso de nuestro partido y como parte de ese compromiso se da mi fuga del Cuartel San Carlos con 22 compañeros mas, para ocupar nuestro puesto en las filas del combate, con el juramento inquebrantable de cumplir con este deber sagrado de no capitular y hacer la revolución con las armas en las manos disparando libertad al lado del pueblo que cierra filas en el seno de nuestro ejercito liberador para construir una patria libre y socialista.

Hoy ante los combates de ustedes, ante los combates de la clase obrera por sus derechos, que se vienen dando en todo el país, con los combates de los obreros del hierro, los obreros de Uniroyal, Indulac, Textileros y muchos más, los combates de los campesinos por la posesión de las tierras, los combates de los humildes habitantes de los barrios y población venezolana y los combates de los estudiantes. Combate heroico valiente que son reflejo de nuestras historias de lucha, que son ejemplo de las batallas que debe librar el pueblo venezolano. Toda esta arremetida de las fuerzas populares nos llena de orgullo, llenan de cantos, de alegrías y de esperanzas revolucionaria a todas estas montañas que están abiertas para todos los patriotas, para todos los hombres y mujeres civiles y militares que están dispuestos a librar las batallas contra las injusticias y miseria que viven los humildes.

Hoy estos combates no podrán ser derrotados por las huestes sanguinarias y asesinas del Judas Alexis Olmos Vitoria y su pandilla de gángsteres, no podrán ser paradas por la jauría de policías embrutecidos que comanda HECTOR AULAR MULLER, no podrán ser manipulados por la política carnicera del general gobernador Candido Pérez Méndez que tan vil mancha y pisotea los ideales Bolivarianos que tanto pregona.

Tampoco el dinero de los DUPUY, los BRANYER y los CAPRILES podrán menguar el oído de clase de los obreros de la Bananera, porque las fuerzas y sentimientos de nuestro pueblo nacen de la guerra permanente que existe entre pobres y ricos. Tampoco podrán doblegar la férrea voluntad de los dirigentes revolucionarios que hoy están encarcelados por estar defendiendo los derechos de los obreros y campesinos. No podrán doblegar la conciencia revolucionaria de mi compañera Dilcia de Petit a quien pretenden cobrar su consecuencia como defensora de los Derechos Humanos, el hecho de ser la esposa de un fugado del Cuartel “San Carlos” y el hecho de ser la esposa de un combatiente de la columna guerrillera “JOSË LEONARDO CHIRINOS”. No podrán los poderosos y sus lacayos; no podrán el gobierno de los ricos, detener la fuerza descomunal del pueblo unido y dispuesto a la lucha.

En este momento histórico, la clase obrera motor fundamental de la revolución señala el camino revolucionario. En este momento histórico los obreros de la Bananera, junto con los campesinos del Guayabo, de la Aldea “Casimiro Vásquez”, los poblados del barrio el Zumuco y toda población San Felipeña que resueltamente se unieron y que ante la violencia de los ricos respondieron con la violencia solidario de los pobres, señalaron el camino de la organización, de las alianzas y de las formas de lucha para hacer la revolución.

Paisanos, por todas estas cosas me siento orgulloso de ser hijo de de ese pueblo, empuño con orgullo y fe el fusil que el pueblo me ha dado para pelear contra los ricos. El sol de la victoria está naciendo con ustedes, sus destellos alumbran las montañas. La lucha del pueblo yaracuyano es la lucha de los pobres de todo el continente porque para nosotros, al igual que como fue para Bolívar “LA PATRIA ES LA AMÉRICA”.

¡¡VIVA EL CORAJE REVOLUCIONARIO DE LOS OBREROS DE LA BANANERA!!

¡¡UN PUEBLO UNIDO JAMAS SERA VENCIDO!!

¡¡FUERA EL ANTIBOLIVARIANO CANDIDO PEREZ MENDEZ!!

¡¡CONTRA LA REPRESIÓN LAS MASAS A LAS CALLES!!

¡¡FUERA EL JUDAS ALEXIS OLMOS!!

¡¡POR LA LIBERTAD DE LOS DIRIGENTES ENCARCELADOS, EL PUEBLO A LA CALLE!!

¡¡PUEBLO PREPARATE PARA LA GUERRA!!

¡¡LUCHAR HASTA VENCER!!

DIMAS PETIT

JULIO 1977

MARIO PETIT VÁSQUEZ

Hablar de Mario Petit es relatar la historia del primer mártir caído en los heroicos destacamentos guerrilleros; es contar la historia del inicio en nuestro país de las luchas de los pobres contra los ricos que toman una verdadera definición en los albores de la década del 60 con la aparición de las guerrillas.

Su vida de apenas 24 años permanece como la exposición clara y precisa de una verdadera existencia proletaria, de la búsqueda y hallazgo del único camino por el que los pobres se liberan de la explotación de los ricos.

Nació el 24 de mayo de 1938 en un caserío del Distrito Federación del estado Falcón, es el segundo hijo en una lista que se prolongó hasta 12 en el hogar formado por sus padres Ernesto Petit e Inés Vásquez de Petit. A muy temprana edad, por la urgente necesidad de trabajar pasa a ser la mano derecha de su padre en las labores cotidianas del campo. Su infancia transcurre en Aroa , estado Yaracuy, población en aquel tiempo dependiente del trabajo conuquero, azotada por la ruina de los obreros mineros echados a la calle por una compañía inglesa explotadora de las minas de cobre de la región.

Su juventud hasta los 18 años transcurrió en la ignorancia de las formas de lucha para enfrentarse a los ricos y ya en el caserío Carabobo que había ayudado a fundar junto con su padre y otros vecinos se encuentra como otro explotado más en los comienzos de 1958. Cuando es derrocado Pérez Jiménez. A partir de esta fecha con el flujo de los acontecimientos incita, a los campesinos a organizarse; una nueva vida florece entre los montes por las grandes promesas de los partidos reformistas que ofrecen una revolución al alcance de las manos. Mario ingresa en la Juventud Comunista, la cual al año siguiente es la primera fuerza de toda la región. Se dedica al estudio de los materiales que habían sido siempre clandestinos, trabaja en Sindicatos que pasaron a ser del dominio exclusivo del partido Comunista. Todos se contagian de un espíritu de lucha, ahora sabían explicarse el porqué de la miseria de lo conuqueros y del hambre y explotación de los que habían sido mineros. Toda su labor a la construcción de los organismos del partido, vive las 24 horas para él. Carabobo es declarada zona roja, y bajo la mirada represiva de la policía Mario empieza a organizarla para trabajar en la clandestinidad. De la Juventud pasa al partido y sin tener divorcio entre su teoría y su práctica revolucionaria pasa ser el responsable en el Distrito del Partido. Ayudado por su popularidad hace crecer al movimiento revolucionario y todos los ranchos le abren sus puertas para esconderlo en caso de necesidad o para ayudarlo en toda clase de solidaridad.

Cuando llega la resolución de tomar las armas apoya la decisión con gran calor y emoción, su entusiasmo se lo transmite a los demás y por unanimidad la zona empieza a prepararse para la lucha armada. En el seno de su familia deja una conciencia valedera para todas las épocas por eso también siente una gran satisfacción personal por el apoyo que tiene en ellos. Organizada la lucha de la gente que va par el monte con la ayuda de su primo Amado. Reforzado por camaradas llegados de otros sitios forman un Destacamento Guerrillero en las montañas de Cerro Azul, cercano al caserío Carabobo, todos los habitantes de la región ven en ellos la verdadera esperanza de los pobres y se convierten en la base de apoyo de las guerrillas.

Llega el 23 de Marzo de 1962, un día de rutina aparente cuando estaban pasando la novedad de las tareas practicas, se produce el primer combate con la Guardia Nacional. Mario muere defendiendo el campamento, entre gritos de guerra y entusiasmo revolucionario, pero perpetuando su conciencia revolucionario hacia los verdaderos revolucionarios de hoy, los que como él están con su moral y sus armas en el primer puesto de combate.

“Colectivo Mario Petit”

“Luchar Hasta vencer”

Amado Petit

Pasa el tiempo y el recuerdo de los héroes está presente, en los que aún siguen en el camino que ellos señalaron. La revolución va exigiendo que cada día los hombres de vanguardia se fundan más en ella.

Para iniciar la lucha y obtener un patrimonio moral y heroico se necesitó el sacrificio de los más decididos, los que tenían conciencia para ello, y fue el momento en que el embrión de sus sentimientos revolucionarios adquirió su forma colosal y completa para ejemplo de las nuevas promociones de combatientes y para orgullo del pueblo que es capaz en cualquier momento de parir verdaderos hombres.

Uno de estos primeros héroes fue Amado Petit, joven campesino nació en el Bariquí en Marzo del 1934. Sus padre se trasladan hacia el Caserío Carabobo a reunirse con otra parte de sus familiares. Después del retorno a su hogar se encuentra que su campo está penetrado por los partidos políticos, se encuentra con la verborrea de los partidos reformistas que buscan los votos de los campesinos.

Por intermedio de su primo Mario Petit se incorpora a la Juventud Comunista y juntos consolidan el PCV en la zona de Carabobo y Aroa.

En un asalto a la prefectura de Urachiche se desata la represión en el Yaracuy. La militancia aguanta con pié firme esta arremetida.

El 16 de Mayo cae abatido Toribio García y su arma ruge buscando la venganza para sus compañeros caídos. Después de varias horas de combate cae mortalmente herido con un tiro en la espalda, su agonía es un verdadero canto a la revolución y un ejemplo de firmeza hasta el último momento.

En el momento final dijo al jefe del grupo “COÑO QUITAME LAS BOTAS PARA QUE LAS USE OTRO COMPAÑERO, A MI…. A MI YA NO ME SIRVEN. Contaba con 26 años de edad.

Leonel Petit Vásquez

Leonel pertenece a esta generación, irrespetuosamente sacude la forma miserable de explotación y de dominación que nos imponen.

Nacido en hogar campesino hijo de Inés Vásquez y Ernesto Petit, amasadores de templanza con sus lágrimas y la sangre de sus hijos en esta nueva época de la violencia que engendra el enfrentamiento de pobres contra los ricos que se desarrolla a todo lo ancho y largo del Venezuela.

La muerte de su hermano Mario y su primo Amado, acelera la madurez de sus 17 años que ya son puestos al servicio de las tareas de la revolución.

Con los primeros brotes de violencia se presenta la época de las definiciones concretas. Se hecha sobre sus hombros la organización del movimiento en la zona del distrito Bolívar.en Yaracuy. Contando con las bases dejadas por su hermano Mario.

En sus cinco años de lucha transcurridos se van formando dos fuerzas conscientes
de los intereses que defiende.

Es el momento en que los revolucionarios se aferran a su integridad para sortear las dificultades y salir victoriosos y mientras ésta templanza crece se va rigiendo por otro lado la sonámbula figura de una parte conciliadora del Partido Comunista. Leonel es uno de los fervorozos defensores de la firmeza y la continuación de las luchas.


En Mazo de 1967 en Apartaderos Estado Cojedes fue capturado, sin que el enemigo lograra quebrar su confianza y fé en el proceso de lucha que se libra.

Forma parte de la larga lista de la figura implantada por el gobierno en turno la de Raúl Leonis,

“LA FIGURA DE LOS DESAPARECIDOS”

José Agustín Petit

Los destacamentos guerrilleros tienen en José Agustín un audaz correo y abastecedor, desplazándose por entre las líneas enemigas en todo el triángulo montañoso de Falcón – Lara y Yaracuy.

Ante la claudicación del PCV desarrolla una amplia labor de desenmascaramiento entre las masas campesinas para definirlas al lado de los comunistas consecuentes que continúan la lucha armada.

Para el momento en la "Columna José Leonardo Chirinos” se desplazan hacia los Andes en la marcha de la Concentración, mas de ochenta guerrilleros que participan en la marcha se encontraron puntualmente abastecidos de comida, botas y uniformes y de todo cuanto pudo acarrearles, todo en medio de una feroz ofensiva enemiga que desplegaba la Operación Embudo, en la vana ilusión de aniquilar los destacamentos guerrilleros.

El 28 de Marzo 1967 es detenido en Barquisimeto, gracias a un traidor.

Es desaparecido junto con otros revolucionarios; murió como un héroe, en medio de las más bestiales torturas.

Ramón Alvarez "Monche"

La Revolución crece en los hombres con un calor humano que no se detiene en ellos sino que llega y se expande hacia los demás hombres que lo necesitan.

Los revolucionarios aprenden a amar el pueblo a que pertenecen y a todos los sectores humildes, porque en ellos es en donde se ha escrito toda la historia que sirve de base.

A esta selección de combatientes pertenece Ramón Alvarez (Monche), luchador de origen campesino.

El 02 de Junio de 1972 en plena verborrea de la pacificación cae asesinado de 30 disparos por la DSIP de Caldera, Lorenzo Fernández y Reemberto Uzcategui. Contaba con 27 años de edad para la fecha de su muerte.